17 Jun ¿Qué hacer cuando la competencia te hace una oferta de trabajo?
En un mercado laboral extremadamente competitivo como el actual, no es nada extraño que muchas empresas busquen en las filas de otras empresas, el talento que necesitan. De hecho, es más común de lo que creemos que los reclutadores, traten de captar perfiles profesionales dentro del mismo ámbito económico. Así que, si recibir una oferta de trabajo genera emociones encontradas, si esa propuesta llega de una empresa competidora, la situación suele provocar un estallido de emociones y dudas: ¿Es una oportunidad de crecimiento? ¿Estoy valorado en mi empresa actual? ¿Debería aprovechar el cambio o apostar por la estabilidad? ¿Qué pasará con mis compañeros? ¿Y si la decisión no sale como esperaba?
En Grupo Noa’s somos expertos en selección de personal y gestión de Recursos Humanos, por eso, si te encuentras en esta situación, te aconsejamos actuar con calma y analizar todos los factores antes de tomar una decisión que puede influir en tu carrera profesional durante los próximos años. Y, para hacerlo, te damos los siguientes consejos:
Lo primero: sentirte valorado es normal
Desde luego, cuando una empresa de la competencia contacta contigo para ofrecerte un puesto de trabajo, es habitual experimentar una sensación de satisfacción personal. Al fin y al cabo, alguien ha revisado tu perfil y lo ha considerado lo bastante valioso como para querer incorporarte a su equipo.
Al menos, para empezar, esta situación debe servirte para reforzar tu autoestima profesional y confirmarte algo importante: tu perfil tiene valor en el mercado laboral.
Pero, ojo, sentirte reconocido no significa que debas aceptar la oferta de forma inmediata. No hay que tomar decisiones impulsivas sin valorar bien si encaja con tus objetivos personales o profesionales.
Antes de decidir, pregúntate por qué escuchaste la propuesta
Muchas personas aceptan una entrevista o una conversación con otra empresa simplemente por curiosidad. Otras lo hacen porque sienten cierto desgaste en su puesto actual. Por eso, una de las primeras preguntas que conviene hacerse es, precisamente esa. ¿Qué te ha motivado a escuchar la oferta?
Debes ser sincero contigo mismo porque la respuesta puede aportar mucha información. Quizás necesitas un mejor salario, o sientes que necesitas afrontar nuevos retos o un cambio de entorno.
Sea como sea, saber cómo te sientes y qué buscas, es un punto de partida para tomar la decisión.
El salario no es siempre lo importante
Habitualmente, las ofertas procedentes de la competencia incluyen una mejora económica. Sin embargo, no debes centrarte únicamente en el sueldo existen otros factores que pueden influir en la satisfacción laboral: como posibilidades de desarrollo profesional, como cambiar a una empresa más estable o con mejor cultura organizacional o con un estilo de dirección y liderazgo más atractivo.
Ahora en las ofertas suele haber otros condicionantes que pueden virar tus intereses a cambiar de empresa, como la flexibilidad laboral horaria, el teletrabajo o las medidas de conciliación.
Un aumento salarial puede resultar atractivo a corto plazo, pero hay que valorar si el nuevo entorno cuenta también con esos otros factores de bienestar personal que puedan ayudarte a decidir.
Reflexiona sobre tu situación actual
Te lo decíamos al principio, una oferta externa puede desvelar cómo nos encontramos actualmente. Es como ponerse frente a un espejo: ¿Estás satisfecho con tu trabajo actual? ¿Te sientes valorado por la empresa? ¿Puedes desarrollar tu profesión y trabajan con buen ambiente?
Responder con honestidad a estas cuestiones te permitirá tomar una decisión más racional y menos emocional. Porque muchas veces, esa propuesta externa lo que consigue es desvelar las necesidades que hace tiempo que tienes.
Evita tomar decisiones precipitadas
Cuidado con los caramelos envenenados. Si la empresa interesada te da un plazo breve puede provocarte ansiedad y, una decisión profesional tan importante, merece tiempo para reflexionar.
No te quedes con la primera conversación: pide toda la información que necesites, analiza las condiciones con detalle, compara responsabilidades, beneficios, expectativas y posibilidades de desarrollo y, sobre todo, evita decidir únicamente por la emoción del momento.
¿Debes comunicarlo a tu empresa actual?
Aquí no existe una respuesta única. A veces, En algunos casos, compartir la situación con la empresa puede abrir una conversación sobre expectativas profesionales, desarrollo interno o reconocimiento. Pero ojo, no es bueno utilizar una oferta externa como herramienta de presión.
Si decides comunicarlo, te aconsejamos hacerlo con transparencia y respeto para evitar que esta situación estropee la confianza mutua.
Piensa en tu futuro, no solo en el presente
A la hora de decidir si aceptas la nueva propuesta o te quedas en tu actual empresa, te aconsejamos que no solo mires el “hoy” y el “ahora”. Siempre es aconsejable plantearte: ¿Dónde quieres estar dentro de tres o cinco años?
Saber qué valoras más, qué expectativas tienes, cómo te sientes en tu empresa actual o si necesitas un cambio es una reflexión importante. Para ello, el lápiz y el papel suelen ser mejores aliados. Haz una lista de pros y contras de cada oferta y analiza el resultado. Probablemente la respuesta está en ese papel.
La mejor decisión no siempre es la que te ofrece más hoy, sino la que te acerca a la persona y al profesional que quieres llegar a ser en tu carrera.