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Cómo diseñar tu currículum desde cero

Muchas personas redactan su currículum pensando únicamente en encontrar trabajo rápido. Pero un buen currículum no debería ser solo una lista de títulos educativos y experiencias pasadas: debería ser también una herramienta estratégica orientada hacia el futuro profesional que cada persona quiere alcanzar.

Desde Noa’s Talent Recruitment, la división de selección de personal de Grupo Noa’s, queremos que plantees tu currículum de manera distinta. La pregunta que deberías hacerte no es únicamente: ¿Qué he hecho hasta ahora? …la verdadera pregunta sería… ¿Dónde quiero estar profesionalmente dentro de unos años?

Con ese horizonte de futuro, es cuando de verdad podemos empezar a construir un itinerario profesional deseado. Diseñar un currículum desde cero implica reflexionar sobre objetivos, habilidades, formación y decisiones que marcarán tu trayectoria laboral y, por qué no decirlo, también de sueños y expectativas.

 

Primer paso: definir qué tipo de profesional quieres ser

 

Antes incluso de escribir el currículum, es importante que te hagas algunas preguntas clave:

  • ¿En qué sector quiero trabajar?
  • ¿Qué tipo de trabajo me gustaría hacer cada día?
  • ¿Prefiero un entorno técnico, creativo, comercial o de gestión?
  • ¿Quiero estabilidad, crecimiento rápido o flexibilidad?
  • ¿Me gustaría trabajar en una empresa internacional?
  • ¿Aspiro a liderar equipos en el futuro?

 

En general, son muchas las personas que elaboran su currículum pensando en cualquier oportunidad que surja espontáneamente, casi por casualidad, pero los perfiles más sólidos suelen construirse con cierta dirección profesional. Y ahí es donde queremos llegar, a definir nuestro propio futuro.

 

Segundo paso: Piensa en tu perfil como una “marca profesional”

 

Hoy en día, el currículum no es solo un documento, es la representación de tus conocimientos técnicos en la materia que hayas elegido, tus capacidades, tu potencial, tus habilidades personales, especialmente las habilidades blandas o soft skills (cada vez más valoradas en los ámbitos profesionales) y, por supuesto, también es un itinerario de tus experiencias vividas.

Por eso es importante que sepas identificar con sinceridad:

  • Qué te diferencia de los demás candidatos/as en un proceso de selección.
  • Qué habilidades quieres potenciar para destacar antes las demás personas.
  • Qué valor único puedes aportar tú a una empresa.

Y una de las cosas más importantes, debes saber cómo venderte y cómo transmitir todo lo que vales.

 

Tercer paso: La formación. Elige tus estudios pensando en el futuro

 

Uno de los errores más habituales que solemos cometer es tratar de es acumular títulos de formación sin una dirección clara.

Si quieres evitar el popurrí de títulos debes dejar de preguntarte: ¿Qué curso hago ahora?, y comenzar a cuestionarte más bien: ¿Qué conocimientos necesitaré para llegar al trabajo que quiero tener?”

Por ejemplo, si quieres trabajar en entornos internacionales, pues evidentemente, habrás de dominar varios idiomas, si buscas crecer hacia gestión, fórmate en liderazgo y herramientas digitales y si quieres acceder a puestos técnicos más cualificados, lo tuyo ha de ser la máxima especialización

Actualmente, si quieres saber qué es lo que más demandas las empresas en sus procesos de selección las empresas valoran especialmente el conocimiento de herramientas como Excel y Power BI, Inteligencia Artificial aplicada a empresa, idiomas, comunicación y negociación y gestión de equipos.

 

Cuarto paso: Los idiomas ya no son un extra

 

La globalización y la internacionalización de las empresas ha hecho que, en la mayoría sectores, especialmente industriales, tecnológicos o comerciales, los idiomas hayan dejado de ser un valor añadido para convertirse en una competencia básica. Así que sí o sí, estudiar idiomas debe estar en tu lista de conocimiento a adquirir para tu currículum.

El inglés sigue siendo el más demandado, pero otros idiomas como francés o alemán pueden abrir oportunidades muy interesantes dependiendo del sector. Y ya no te digo si el idioma que eliges es más singular y con un potencial gigantesco, como el chino mandarín. El límite de idiomas lo pones tú según quieras que sea tu crecimiento profesional.

 

Quinto paso: Elige experiencias que construyan tu perfil

 

Cuando empiezas desde cero tu carrera, cada experiencia cuenta: Prácticas, trabajos temporales, voluntariados o proyectos personales pueden ayudarte a mostrar tus habilidades técnicas, tu capacidad de adaptación o tu potencial en comunicación. Incluso, si aún no has trabajado todavía, tienes muchas cosas que ofrecer en tu CV.

No te conformes con tener experiencia estrictamente profesional, llena tu vida y conocimiento de experiencias más allá del entorno laboral para mostrar tu capacidad de trabajo en equipo y de liderazgo (por ejemplo, si entrenas un equipo deportivo).

Se trata de construir un perfil completo de lo que quieras llegar a ser y que esté alineado directamente con tu objetivo profesional.

 

Sexto paso: Piensa en el largo plazo, no solo en el próximo trabajo

 

Muchas veces aceptamos empleos pensando únicamente en el presente. Pero cada experiencia condiciona también las oportunidades futuras. Evidentemente, cada caso es un mundo, pero antes de tomar decisiones laborales, pregúntate: ¿Este puesto me acerca o me aleja de mi objetivo? ¿Qué voy a aprender aquí? ¿va a sumar esta experiencia dentro de unos años en mi CV?

Porque un currículum sólido no se construye de golpe, sino que se hace con decisiones coherentes y meditadas.

 

Bonus extra: El currículum debe evolucionar contigo

 

Te vamos a contar un secreto: el currículum nunca deja de cambiar. No es un documento estático, sino que crece y avanza contigo. Cada día, a cada paso de tu carrera, tus experiencias, conocimientos y capacidades, cambian, y ¿quién sabe? Quizás también tus objetivos… Por lo tanto, debes revisar ese itinerario que te habías marcado de inicio y modificarlo conforme a tus necesidades y objetivos en cada momento de tu vida.

Lo lógico sería que, en nuestra juventud, antes de iniciar los estudios superiores o la tecnificación, nos enseñaran a diseñar este itinerario incluso en el colegio. Pero, si no es así, debemos en cada momento de nuestra vida, pensar estratégicamente dónde queremos estar en el futuro. Y para ello, debemos definir:

  • qué estudiar,
  • qué habilidades desarrollar,
  • qué experiencias aceptar,
  • y hacia dónde dirigir tu perfil.

Para encontrar tu futuro profesional nunca es tarde, así que, ahora también es un buen momento para diseñar o rediseñar tu currículum.

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