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Cómo adaptarte a un nuevo trabajo durante los primeros 90 días

Cuando empiezas en un nuevo trabajo sientes una mezcla de ilusión, motivación y, en muchos casos, cierta dudas y temor a encajar en el equipo y en la empresa. Aunque hayas superado el proceso de selección con éxito y cuentes con la experiencia necesaria para desempeñar tu puesto, los primeros meses en una nueva empresa son un poco de sube y baja: controlar los sistemas, conocer a la gente, aprender los ritmos de trabajo…en definitiva, encontrar tu espacio para desarrollarte.

Los primeros 90 días son una etapa clave para integrarte en el equipo, más allá incluso de las tareas técnicas. Esos primeros días, observar lo que sucede a tu alrededor y activar tu escucha suelen ser herramientas poderosas, más que intentar demostrarlo todo desde el primer momento. Desde Noa’s Talent Recruitment, la división de selección de personal ejecutivo de Grupo Noa’s queremos darte algunos consejos para que tu primera etapa en tu nuevo empleo, sea todo un éxito.

 

Observa antes de actuar

Cuando llegamos a un nuevo entorno laboral es normal querer aportar ideas, demostrar iniciativa y generar una buena impresión. Sin embargo, antes de proponer cambios o expresar opiniones contundentes, conviene dedicar tiempo a observar. Cada empresa tiene su propia forma de trabajar, sus dinámicas internas y sus códigos de comunicación. Lo que funcionaba en tu empleo anterior puede no encajar necesariamente en tu nueva empresa. Tratar de revolucionar el equipo en una primera instancia no suele ser una buena actitud.

Nosotros te aconsejamos que durante las primeras semanas te dediques más a observar:

  • Cómo se comunican los equipos.
  • Cómo se toman las decisiones y quién las toma o quien influye.
  • Quiénes son las personas de referencia en cada departamento.
  • Qué actitudes son más valoradas en la organización.
  • Y, por supuesto, cómo se gestionan los conflictos o desacuerdos.

Observar te permitirá comprender mejor el contexto y actuar con mayor seguridad y certeza cuando llegue el momento de participar activamente.

 

Aprende las reglas no escritas de la empresa

En todas las empresas, más allá de los procedimientos o políticas internas, hay normas habituales que influyen en el día a día. Son las llamadas «reglas no escritas»: aquellas costumbres que nadie explica durante la acogida, pero que forman parte de la cultura de la empresa.

Nos referimos a las formas de comunicarse, cómo se pide ayuda, qué canales se utilizan para resolver problemas, si el lenguaje de correos o reuniones es muy formal o no, o de qué manera puedes colaborar e inmiscuirte en el trabajo de un compañero/a.

Comprender estas dinámicas te ayudará a encajar en el equipo y puede evitarte malentendidos innecesarios.

Nuestro consejo es que observes y aprendas y, cuando dudes de alguna cosa, no temas en preguntar con naturalidad.

 

Saber cuándo hablar y cuándo escuchar

Uno de los errores más habituales durante una incorporación a un nuevo empleo es intentar aportar demasiado demasiado pronto. Tener iniciativa está muy bien, pero la credibilidad se construye entendiendo primero lo que te rodea.

Durante las primeras semanas es recomendable escuchar más de lo que se habla. Esto no significa permanecer en silencio o no participar, sino intervenir cuando realmente se dispone de información suficiente para hacerlo. Ten en cuenta que puede que existan razones operativas, históricas o estratégicas que todavía desconoces.

 

Construye relaciones profesionales de confianza

Como bien sabes, la adaptación a un nuevo empleo no depende únicamente de tu valía y conocimientos técnicos, sino que las relaciones humanas juegan un papel fundamental. Has de dedicar tiempo a conocer a los compañeros/as, interesarte por su trabajo, ofrecerles colaboración y generar vínculos de confianza desde el principio.

Pequeñas acciones como saludar, presentarse correctamente, agradecer la ayuda recibida o mostrar disponibilidad para aprender pueden marcar una gran diferencia durante los primeros meses.

 

Muchas veces, aceptar que el aprendizaje lleva tiempo es complicado. Es normal sentir cierta presión por rendir al máximo desde el primer día, pero las cosas no funcionan así, sino que todo necesita un proceso de adaptación. Date tiempo para aprender, preguntar y cometer pequeños errores.

Lo importante es mostrar interés, capacidad de adaptación y voluntad de mejora. La confianza y la autonomía llegarán de forma natural conforme aumente tu conocimiento del puesto y de la organización.

Si afrontas esta etapa con curiosidad, humildad y una actitud abierta al aprendizaje, la adaptación será mucho más sencilla y las posibilidades de crecimiento dentro de la empresa aumentarán considerablemente.

Piensa que, en la mayoría de ocasiones, la mejor forma de empezar en un nuevo trabajo no es demostrar todo lo que sabes, sino mostrar tu disposición para integrarte y aprender.



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