No cabe duda que en estos tiempos cambiantes que han llevado el entorno VUCA en las empresas a la enésima potencia, va a requerir de cualidades destacadas para poder asumir el liderazgo de equipos y el emprendimiento.

Los líderes de la nueva normalidad serán supermujeres y superhombres que deberán demostrar ante su empresa y, no lo olviden, ante sí mismos, que no solo son capaces de convivir con los altibajos de una economía fluctuante y de un ambiente social de temor por el contagio, sino también han de poder resurgir a cada envite del mercado o del cambio normativo de la convivencia.

La revista Forbes ha sintetizado algunas de las claves del nuevo liderazgo, pero en Grupo Noa’s, expertos en talento y desarrollo organizacional, tenemos nuestra aportación para ayudarte a formar parte de ese elenco de grandes mujeres y hombres.

Estos LÍDERES deberán asumir los cambios empresariales y ponerlos en marcha y hacerlo con las habilidades suficientes para triunfar. Para ello, lo harán con cualidades sencillas pero sólidamente afianzadas:

Habilidades digitales: dominio del entorno virtual, tanto para la gestión productiva, como el análisis de datos o la gestión de equipos en teletrabajo.

Gestores de emociones: los equipos, a pesar de la distancia, adquieren más humanidad y eso significa una revalorización de la gestión positiva y la cultura del reconocimiento del talento y del esfuerzo.

Visión estratégica: un buen líder no sigue las olas sino que observa el movimiento de las mareas. Para obtener el éxito en el futuro, no se puede ser cortoplacista, sino que, con la cabeza fría, planificar a largo plazo y ser firmes en la consecución de los objetivos.

Promotores del cambio: si hacemos siempre lo mismo, el resultado será siempre el mismo. Por lo tanto, en un mundo cambiante, lo importante es saber cambiar y hacerlo hacía las soluciones de éxito. Un buen líder no descarta los cambios sin valorar su aportación al progreso.

Humanidad: Las mujeres y hombres que asuman el liderazgo de las empresas y equipos deberán rescatar los valores más preciados en la humanidad: esfuerzo, sacrificio, honradez, gratitud, sensatez, proximidad, coraje. Ni los lobos están de moda, ni debemos convertirnos en ovejas. El futuro pasa por ser leonas.

Porque, por encima de todo, no hay olvidar que un gran líder ha de ser una gran persona. Quien no sea capaz de empatizar y ponerse en los zapatos de los miembros de su equipo, no será merecedor de liderarlo.