La entrada del siglo XXI, con la democratización de la tecnología, ha supuesto grandes cambios en todos los sectores económicos, pero donde la transformación digital ha generado un mayor avance ha sido, sin duda, en la industria con la llamada 4ª Revolución Industrial o Industria 4.0.

La aplicación de la Inteligencia Artificial y el Big Data, junto a la transformación digital de la maquinaria, son los ejes de esta revolución dirigida a crear «empresas inteligentes», o lo que sería lo mismo, la introducción de modelos de gestión que permitan la adaptación de la demanda al proceso de producción para mejorar la eficiencia de las fábricas, la reducción de costes, la optimización del consumo de energía o el aumento de la calidad del producto.

A pesar de que este proceso se basa, en sí mismo, en la transformación digital de la estructura empresarial, realmente sería imposible llevarlo a cabo sin el catalizador que supone el valor humano de los técnicos cerámicos y los nuevos perfiles profesionales que requiere esta revolución industrial.

Por tanto, la Industria 4.0 lo primero que ha propiciado es una alta demanda de perfiles muy cualificados en el ámbito de la innovación industrial. Entre los empleos más cotizados se encuentran todos los relacionados con la electricidad y la mecánica: electricistas, mecánicos, electromecánicos y la nueva rama profesional, denominada mecatrónica. A estos les siguen todos los perfiles de ingeniería industrial y química, principalmente los relacionados con el I+D+i y las nuevas aplicaciones como la nanotecnología.

También en el ámbito de la gestión los perfiles han cambiado, expertos en lean management, transformación digital de la empresa, e-commerce y, como estrella de la selección de personal, el comercial técnico, cuyo denominador común es ser arquitecto o arquitecto técnico con grandes dotes de relaciones públicas, humanas y comerciales.

Además, la globalización y deslocalización de las empresas, ha generado la demanda de características especiales para los empleados técnicos de la industria cerámica: conocimiento de idiomas y adaptación a nuevas culturas que permitan la movilidad de los técnicos.

Todos estos cambios no significan que no siga habiendo una demanda de perfiles profesionales tradicionales, como operarios de carga y descarga, soldadores, maquinistas, carretilleros o peones. Estos trabajos siguen siendo buscados por las industrias azulejeras. De hecho, uno de los factores que potencian a los trabajadores en los perfiles menos cualificados es, ser proactivos y demostrar el valor personal.

Así que, si quieres prepararte para un puesto bien remunerado, muy solicitado y con escasa competencia, lo más importante es la preparación tecnológica, los idiomas y las habilidades comerciales y sociales.

En Grupo Noa’s somos especialistas tanto en la consultoría de transformación digital de la empresa, como en la selección de personal altamente cualificado. Por eso, somos el mejor aliado del sector cerámico.