Estamos en un momento duro de crisis económica provocada por la pandemia y son muchísimas las empresas que han tenido que ajustar la plantilla o reconvertir el potencial humano de la empresa a las nuevas circunstancias. Ésto, que a priori es un grave problema, podemos convertirlo en una oportunidad para mejorar la competitividad de nuestro negocio.

El proceso de una crisis conlleva a adaptarse y seguir adelante. Hay que ser resilientes, porque aquí no acaba todo. Es más, la pandemia es una excelente
oportunidad para redefinir modelos de gestión en los recursos humanos de nuestra empresa. Introducir procedimientos para cuidar a nuestros colaboradores y aprovechar todo su potencial, mejorará notablemente nuestra competitividad.

Uno de estos procesos clave en pleno cambio es el de la Gestión y evaluación del desempeño. En pocas palabras, se trata de definir un modelo de gestión del personal a través de cual podamos definir fortalezas y debilidades y establecer los procedimientos para potenciar las primeras y reconducir los segundos, con el fin de alcanzar unos objetivos prefijados.

Sin embargo, este procedimiento no es flor de un día. No es un chispazo que se enciende como un interruptor, sino que para que tenga una verdadera utilidad para la empresa, implica necesariamente, que sea un proceso continuo. Además, debe ser un proceso transparente, es decir, todos los trabajadores deben implicarse en la consecución de resultados y en la mejora.

No se trata de fiscalizar a la plantilla, sino de establecer un método para afinarla como si de un instrumento musical se tratara. Cada persona es importante y solamente, sacando todo lo mejor de cada uno, el equipo, en conjunto, como una buena orquesta, tocará la mejor sinfonía.

Por eso, la evaluación del desempeño será realmente efectiva cuando cada trabajador/a sienta que le ayuda a mejorar en sus tareas y en su crecimiento profesional y que, en ningún caso, es un proceso para castigar o centrarse en debilidades.

¿Qué cuestiones nos permite detectar un proceso de gestión del desempeño?

  • Nos enseña a valorar el rendimiento de las personas y también a definir su talento.
  • Nos permite anticipar problemas de integración de un trabajador/a en la estructura empresarial, en el equipo o en el desarrollo de una iniciativa.
  • Nos ayuda a identificar tanto los fallos y debilidades como sus fortalezas en cada uno de los miembros del equipo.
  • Nos aporta un retorno objetivo para gestionar el talento y sacarle el máximo potencial.
  • Nos permite analizar la contribución de cada persona a la empresa y saber así el grado de productividad actual y definir las mejoras.
  • Incrementa la calidad del trabajo y potencia las relaciones con las demás personas del equipo.

A priori puede parecer un procedimiento complejo y de difícil implantación. Pero, para ello, puedes contar con profesionales externos que te ayuden a poner el marcha el sistema y guiarte hasta que sea autónomo dentro de tu organización. En Grupo Noa’s estamos especializados en el diseño e implantación de los proceso de gestión del desempeño. Contamos con profesionales en la gestión de recursos humanos que te ayudarán a mejorar la productividad de tu equipo y favorecer el clima laboral.

¿Cómo ponerlo en marcha de manera objetiva y eficiente?

  • Utilizando plataformas/software de recursos humanos que automaticen los procesos.
  • Evaluar las metas en periodos más cortos
  • Establecer objetivos cuantitativos y/o cualitativos claros, de preferencia en formato SMART (específicos, medibles, alcanzables, realizables y en tiempo).
  • Ofrecer retroalimentación 360°, involucrando no sólo al jefe/a, sino también a pares, colaboradores/as, clientes internos y/o externos como proveedores.
  • Implementar feedback continuo con verdaderos diálogos de desempeño que sirvan para apoyar, contener y motivar.

En definitiva, promover la implantación de un proceso de gestión del desempeño en la empresa es una apuesta firme por la modernización de la estructura empresarial y el impulso de los resultados. Porque sólo aquellos que son capaces de afrontar con humildad y honradez y proceso de evaluación y mejora, consiguen realmente la excelencia y los resultados esperados.

¡Atrévete, pon en marcha tu Plan de Gestión del Desempeño y convierte la crisis en una oportunidad para tu empresa!