Para elegir el/la mejor candidato/a para un puesto de trabajo, el proceso de selección es algo fundamental, y la impresión que damos a quiénes nos están haciendo la entrevista también. Estos/as no solo tienen en cuenta nuestras habilidades y competencias, sino que se fijan también en nuestra actitud y lenguaje corporal, por lo que la seguridad y la actitud son esenciales.

Sin embargo, la vergüenza o timidez son algo de lo más común al enfrentarse a una entrevista de trabajo, ya sea por la incertidumbre de no saber a lo que te enfrentas o por miedo a sentirte juzgado/a y rechazado/a.

A pesar de ello, debemos aprender a gestionar ese nerviosismo para que no nos pase factura y poder superar la entrevista con éxito. Desde Grupo Noa’s, expertos en selección de personal y captación de talento, queremos darte algunos consejos para superar esa timidez inicial.

 Primero.- Conoce la empresa.

Para sentir confianza en ti mismo has de reconocer el entorno como un ámbito conocido por ti. Por eso, recopilar información sobre la empresa, como sus proyectos destacados, sus valores o su forma de trabajar puede ayudarte a superar esa incertidumbre inicial. Eso te hará sentirte más tranquilo/a al conocer más sobre ellos. Además aprendiendo sobre el sector al que te enfrentas, también te ayudará potenciar qué habilidades debes sacar a relucir para el puesto al que quieres optar.

 Segundo.- Repasa bien tu currículum.

Evidentemente, todos/as somos conscientes de lo que incluye nuestro currículum, pero muchas veces, el tiempo hace que olvidemos algunos aspectos que escribimos en su momento. Por eso, aunque parezca una obviedad, para ganar confianza en nosotros/as mismos/as, debemos repasarlo, analizarlo y conocerlo al detalle para llegar a la entrevista y poder mostrar a la perfección nuestros logros académicos, laborales y nuestra trayectoria. Esto te permitirá adelantarte a posibles preguntas y por tanto, podrás prepararte las respuestas correctas, permitiéndote así tener una especie de defensa preparada y no tener que improvisar respuestas, lo cual provoca muchas veces indecisión al responder, lo que acaba aparentando falta de fortaleza.

Tercero.- Ensaya

            Simular la entrevista en casa ante un espejo o con alguien de tu confianza ayuda a aliviar la tensión del primer encuentro. Ensaya la forma con la que vas a saludar, tu experiencia, aquello que podrías aportar a la empresa, la manera en la que te vas a dirigir a los entrevistadores y el lenguaje que vas a utilizar. Eso es genial para aliviar tensiones. No se trata de memorizar un discurso, sino que consiste en practicar la naturalidad con la que nos vamos a expresar.

Cuarto.- Controla el lenguaje corporal.

El lenguaje no verbal es una de las primeras cosas que se ve de nosotros, por lo que, si sabemos utilizarlo, puede ser nuestro mejor aliado. Mantén una postura erguida, pero no tensa. Controla los movimientos involuntarios con los brazos y piernas sin que un repiqueteo, por ejemplo, delate posibles nervios.  Muestra una imagen de seguridad, confianza y tranquilidad, seguro, nos ayudará a captar la atención de nuestros entrevistador/a por nuestro talento.

 

Por último, recuerda cuáles son los errores más frecuentes al enfrentarte a una entrevista de trabajo y trata de evitarlos.  Y sobre todo, no te anticipes a posibles resultados y acudas con una actitud negativa ya que no sabes que puede suceder. Lo importante es respirar hondo, demostrar lo que vales y disfrutar de la entrevista mostrándote seguro/a y con ganas.