Estamos viviendo un momento económica y laboralmente durísimo para nuestra sociedad, eso es una realidad incontestable en estos momentos. Sin embargo, como todos los procesos de crisis, la forma de encararlos y poner medidas que palíen sus efectos, será la diferencia entre precipitarse al vacío o tratar de mantenerse a flote y lo más fuertes posible. Precisamente, debido a la crisis provocada por la pandemia y las fuertes restricciones impuestas, son muchas las empresas que no pueden ejercer su actividad y se ven abocadas a una regularización del empleo.

Implementar un ERTE o un ERE nunca es un plato fácil de digerir para el empresario, porque normalmente significa que sus expectativas no han alcanzado la sostenibilidad deseada. Pero, por supuesto, quienes más sufren en lo personal estos procesos, son los trabajadores que ven peligrar su empleo.

En el año 2020, 974.489 personas se han visto afectadas por un ERE y 967.724 por un ERTE (cifras acumuladas hasta septiembre del Ministerio de Trabajo y Economía Social).

En Grupo Noa’s sabemos lo complicados y difíciles que pueden ser estos procesos y, por eso, ofrecemos a las empresas los servicios del denominado “Outplacement” o reubicación. Nuestra labor consiste en ofrecer a los trabajadores que se van a ver involucrados en un proceso de regularización de empleo, un servicio de asesoramiento y acompañamiento para recolocarse en otras empresas. 

El objetivo es no desperdiciar el talento de empleados que son despedidos pero no por motivo de su desempeño, sino por circunstancias ajenas a ellos.

Las ventajas del Outplacement son inmediatas para ambas partes.

Para las empresas:

 

Reduce la conflictividad en los despidos y la judicialización de estos procesos.

• Aporta valor a la Responsabilidad Social Corporativa, puesto que deja patente el compromiso ético y humano con los profesionales desvinculados.

Refuerza el departamento de Recursos Humanos, sobre todo en lo concerniente a la carga de trabajo y la afectación emocional.

Mejora la reputación y la imagen de pública de la empresa. 

Mejora del clima laboral. Puesto que los trabajadores no afectados por los procesos de despidos agradecen la consideración que se tiene con sus compañeros y minimiza la sensación de incertidumbre.

 

Para los trabajadores:

 

• Sienten apoyo por parte de la empresa y no abandono.

Mejoran su motivación para enfrentarse a nuevos retos.

• Facilita la identificación de oportunidades de mejora de empleo.

• Mejora el autoconocimiento del talento personal y la valía propia.

Ayuda a seleccionar formación para mejorar el perfil y aumentar la empleabilidad.

En definitiva, los servicios de outplacement, que son obligatorios para procedimientos de regularización de más de 50 personas y voluntarios en el resto, son una manera de rescatar y no malgastar el talento y, además, humanizar los procesos de reestructuración empresarial.