La sílice cristalina ha supuesto y supone un problema y un peligro en las industrias químicas y cerámicas durante años, afectando a la salud de los trabajadores/as expuestos a ella, ya que provoca graves patologías como la silicosis, considerada la enfermedad laboral conocida más antigua.

Además, considerada cancerígena en 2011 por la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer), la manipulación de este material se ha convertido en una problemática para la industria, debido a la preocupación por mantener un espacio de trabajo seguro para sus empleados/as. Por este motivo es muy importante el tratamiento del polvo de sílice y por tanto, hay que desarrollar una correcta limpieza para evitar inhalarlo.

En Noa’s Cleaning, división de limpieza de Grupo Noa’s, somos especialistas en limpieza industrial y, especialmente en el desarrollo de una eliminación eficaz de la sílice en las instalaciones empresariales e industriales. Por eso queremos detallaros algunos consejos importantes sobre cómo abordar la limpieza de espacios que hayan podido verse afectados por contaminación por polvo de sílice.

Para empezar, este procedimiento de limpieza debe hacerse de forma periódica, aunque también puede darse la situación de que se haga de forma puntual debido al derrame puntual de alguna sustancia que contenga sílice o durante el mantenimiento de las instalaciones o las maquinarias.

A la hora de proceder a la eliminación de sílice, el área de trabajo debe estar restringida y permitir únicamente la entrada de personal autorizado y formado para ello. Estos trabajadores de limpieza deberán llevar puesto un equipo de protección individual adecuado.

También debe realizarse una evaluación de riesgos y tener en cuenta que se cumplen todas las medidas de seguridad adecuadas en el entorno y la del equipo de trabajo que se va a utilizar de acuerdo con las recomendaciones del fabricante.

DOS FÓRMULAS DE LIMPIEZA PRINCIPALES

 

La limpieza de las superficies contaminadas con sílice puede realizarse o bien con agua o en seco. Cada proceso tiene unos condicionantes que ahora te explicamos.

Limpieza con agua…

  • La limpieza con agua, que evita que el polvo de sílice se expanda por el aire atrapándolo en el agua.
  • Para limpiar con agua las instalaciones deben estar diseñadas y preparadas para la entrada o el contacto con el agua.
  • Las herramientas utilizadas para esta limpieza son: mopas, fregonas, cepillos, vaporizadores o mangueras.
  • Es necesario asegurarse que se cuenta con el suministro de agua adecuado y constante.
  • En el caso que la superficie a limpiar sea un derrame de gran tamaño, la mejor técnica al agua es la pulverización fina, ya que limpiarlo con manguera y un chorro de agua de mayor presión haría que el polvo se suspenda en el aire. Sin embargo, la pulverización solo se puede realizar si las superficies a tratar permiten ese contacto con el agua sin deteriorarse.
  • Además, una vez limpia la zona, es de gran importancia suministrar sistemas de drenaje adecuados y que su vertido sea depurado y controlado.

 Limpieza en seco por aspiración…

  • Se hace uso de herramientas portátiles, como aspiradoras industriales, con filtros HEPA, es decir, sistemas de retención de partículas volátiles que se encuentran en el aire. También existe la opción de que la propia empresa cuente con equipos de aspiración integrados y su pertinente colector de polvo central, pero en todo caso estos equipos deben estar diseñados para tratar la sílice cristalina.
  • En caso de no poder realizar la limpieza con aspiración, habría que recurrir al cepillado o al aire comprimido.
  • Los sistemas de limpieza por aspiración deberán estar diseñados especialmente para soportar un volumen de absorción continuado para evitar cualquier sobrecarga en caso de que la superficie a limpiar sea un derrame de gran volumen.
  • Este método no sería el recomendado utilizarlo en caso de que la zona a limpiar sea un derrame de materiales húmedos.

 Los técnicos de Noa’s Cleaning hacen un recordatorio expreso a que desde las empresas se tomen medidas de mantenimiento y limpieza regulares, al igual que se dé formación a los trabajadores/a. Entre esas medidas regulares debe estar:

 Comprobar que los equipos y los sistemas de ventilación de las zonas de trabajo con exposición a la sílice cristalina se encuentren en buen estado.

  1. Limpiar el lugar de trabajo de forma periódica para evitar acumulaciones de polvo.
  2. Informar a los empleados acerca de los efectos de la sílice cristalina en la salud, al igual que formarlos sobre cómo prevenir la exposición al polvo, qué hacer si algo va mal o cómo limpiar su zona de trabajo adecuadamente.
  3. Supervisar que las medidas de control estén correctamente implementadas y que se cumplen. Estaríamos hablando del control de los sistemas e incluso de los propios trabajadores, los cuales deben cumplir la normativa y llevar el equipo de protección individual pertinente.

En Noa’s Cleaning nos preocupamos por la seguridad de las empresas donde prestamos nuestros servicios de limpieza por contaminación de polvo de sílice. Por eso ofrecemos servicios de limpieza industrial externa con unos planes de acción diseñados para las necesidades de cada compañía adaptados a su situación particular.  Además nuestros trabajadores/as son profesionales preparados y formados para realizar esta labor. Por eso, garantizamos el cumplimiento de todas las directrices de limpieza para asegurar el mejor servicio a cada empresa.