Hay tantos tipos de jefes como personas en el mundo. Pero, ¿te has planteado alguna vez qué tipo de jefe tienes o has tenido a lo largo de tu vida laboral? El jefe, líder o patrón es aquella persona que tiene una influencia significativa entre las personas que dirige. Se trata de una función esencial dentro de una organización, ya que es quien guía al equipo de trabajo. Sus funciones son de lo más diversas según el tipo de organización y garantizar la consecución de los objetivos organizativos, así como asegurar la estabilidad de la empresa, son siempre sus prioridades. Por ello, desde Grupo Noa’s, como agencia de colocación, vamos a explicarte los 4 tipos de jefes que existen y te vamos a dar unos consejos para saber cómo tratar a cada uno de ellos.

 

Jefe democrático y participativo: todos remamos a la vez.

Este tipo de jefe se caracteriza por la importancia que le otorga el líder a su equipo y al talento propio de cada uno de sus miembros. En este sentido, siempre busca  el trabajo colaborativo y el consenso a la hora de la toma de decisiones en la empresa. Su máxima, es crear un clima de trabajo en el que todos se sientan escuchados, reconocidos y valorados. Los jefes democráticos suelen ser personas empáticas, que crean relaciones personales y se ganan el aprecio de quienes le rodean y, por ello, confían en él.

A la hora de saber tratar a un jefe participativo, lo mejor es que muestres iniciativa, ofrezcas ideas y des rienda suelta a tu creatividad. Asimismo, también es interesante que valores de manera objetiva las decisiones que él toma y que aportes tu punto de vista. Recuerda que un líder implicado entiende tanto los halagos como las críticas constructivas.

 

Jefe autoritario: todo o nada.

Este tipo de jefe se caracteriza por crear un clima laboral negativo. Su trabajo se centra en dar órdenes y el resto de los trabajadores se limitan a cumplirlas a rajatabla por temor de recibir una sanción. Por lo que se refiere a las críticas, no las suele recibir bien y da por hecho que sus decisiones son siempre las correctas y mejores que cualquier otra opción.

¿Y qué ocurre cuando haces tu trabajo de forma impecable? Pues que este tipo de jefe no muestra ningún tipo de reconocimiento. Así que lo que acaba consiguiendo es que el trabajador pierda la iniciativa y que aumente la cantidad de trabajadores insatisfechos.

Para tratar con este tipo de jefe debes armarte de paciencia; mantener la compostura e intentar no discutir; mantenerlo informado de lo que sabes que más le importa y ayudar cuando él lo pida.

 

Jefe carismático: ¡Ve a por ello!

Este tipo de jefe se centra en generar entusiasmo entre los trabajadores. Este líder posee gran capacidad de escucha y tiene en cuenta las propuestas de los demás. De este modo, el manejo de la inteligencia emocional es una de sus cualidades y, además, tiene una clara visión de negocio y de futuro.

Para un jefe carismático la motivación, es un aspecto clave para mejorar en el trabajo. Como resultado, si quieres cautivarle debes mostrar afán por mejorar, por seguir formándote y por aprender. Estar siempre dispuesto a mejorar es la clave para contar con el apoyo de tu jefe si tiene este perfil.

 

Jefe paternalista: ¿Qué haría yo sin ti?

Por último, en esta clasificación, también encontramos la figura de jefe paternalista, quien valora mucho la comunicación y uno de sus principales valores es la preocupación por sus empleados -que, a veces, resulta excesiva-. El jefe paternalista es protector y, como consecuencia, no delega demasiado en sus subordinados. Además, siempre espera una actitud de compromiso y lealtad por parte de sus empleados.

Por ello, si eres una persona proactiva, este tipo de líder no te va a ayudar a impulsar tu carrera, ya que no acaban de confiar en sus trabajadores para aportar nuevas ideas y liderar en proyectos.

Para saber tratarlo, debes intentar ser amable y mostrar tus capacidades para que él vea que puede confiar en ti. Tu objetivo debe ser dejar claro que dentro de la empresa puedes desempeñar funciones con más responsabilidad. 

 

Ahora que ya sabes qué tipos de jefes existen, no debes olvidar que, si desarrollas el papel de líder, tienes que ponerte siempre en la piel de tus trabajadores. Escucharles y entender sus preocupaciones será la clave de tu éxito. Y a ti, ¿qué tipo de jefe te gustaría ser?