El 42,2 % de las ofertas de empleo publicadas en 2015 pedían un perfil universitario. Con este dato, es lógica la preocupación de la comunidad universitaria por decidir qué carrera escoger antes de lanzarse al mercado laboral. Sobre todo, en el momento de pasar por el trabajo temporal, preludio de toda carrera profesional.

Perfiles demandados por las empresas de recursos humanos

La externalización de los RRHH en las empresas es una realidad evidente y, para los universitarios, recurrir al trabajo temporal adecuado puede ser el trampolín para establecerse profesionalmente.

Se definen tres clases de demanda por titulación:

1. Titulaciones de alta empleabilidad

Las encabezan las ingenierías (industrial, informática y de telecomunicaciones), seguidas de los graduados en dirección y administración de empresas y los titulados en dirección de marketing y en e-commerce.

2. Titulaciones de empleabilidad media. 

Las titulaciones que más o menos están niveladas con la demanda del mercado (aunque es una demanda mucho menor que en tiempos pasados) son las de medicina y farmacia, seguidas de las de ingeniería civil o naval. En esta clasificación se daría cabida al personal sanitario (enfermeros y celadores), aunque bien es sabido que el grueso de esta demanda rige en el extranjero.

3. Titulaciones de empleabilidad baja.

En este grupo tienen cabida todos los grados en humanidades (Filosofía y Letras, Traducción, Historia…) y lo que resulta paradójico es que se incluye también Derecho, una de las carreras con más salida profesional en el pasado. 

 

Estudiar duro no significa trabajar rápido o estable

El del Derecho y el de Medicina son ejemplos de que el sacrificio por graduarse en profesiones tradicionalmente consideradas «duras» no obtiene la recompensa laboral esperada. Siendo el turismo la primera fuente de ingresos de este país, ni que decir tiene que Turismo y Hostelería son las titulaciones universitarias con más demanda en España en lo que al trabajo temporal concierne.