Emprender no es fácil, no todos lo consiguen, pero tampoco es imposible. Es conveniente por parte de los expertos en recursos humanos, en externalización de RRHH y en liderazgo empresarial, hacer un identikit del buen emprendedor, muy útil si se quiere pasar del trabajo temporal al emprendimiento.

En algún momento de cada persona es posible que le roce la idea de emprender y ser su propio jefe. Sin embargo no todos sirven para ello; un emprendedor debe tener una serie de características y motivaciones si quiere tener más probabilidades de tener éxito. Por supuesto, voluntad para emprender, pero no basta el deseo de emprender por sí solo para que un proyecto tenga éxito. Este ha de estar acompañado de motivaciones concretas y deben darse ciertas aptitudes en la persona emprendedora para que los proyectos no solo vean la luz, sino que además tengan futuro empresarial:

1.-Emprender en algo que guste especialmente: dedicarse a un negocio que no gusta se notará a medio y largo plazo. Es mejor vivir las duras horas de esfuerzo en algo que  agrade o terminará por abandonarse el proyecto.

2.-La pasión: una persona emprendedora ha de sentir verdadera pasión por el proyecto que va a emprender; solo así conseguirá creer firmemente en él y se convertirá en su mejor embajador/a, trasmitiendo esa pasión en cada uno de los procesos de venta o comerciales.

3.-Observación y empatía: un buen emprendedor debe enfocarse ante todo en los clientes. No se trata del producto o servicio que ofrezca, se trata de los clientes a quienes se dirige. Observar su comportamiento, conocerlos y practicar asiduamente la empatía son claves para el éxito.

4.-Ser visionarios, es decir, visualizar el futuro empresarial en el presente, para así llevar a cabo las acciones pertinentes para que ese futuro sea certero.

Emprender: esfuerzo con mucha dosis de pasión y visión de futuro.