Hoy en día son muchos los trabajadores que se preguntan si es posible disfrutar verdaderamente del trabajo. La rutina y las obligaciones hacen que con frecuencia este sea algo tedioso y que poco tiene que ver con aquello que apasiona a quienes lo realizan.

Pero disfrutar del trabajo no solo es posible, sino que es lo más recomendable. Hacer del trabajo algo placentero es clave para la felicidad del ser humano. Por esta razón, convertir las aficiones en el modo de ganarse la vida puede ser una verdadera garantía para ser feliz.

¿Cuál es esta pasión?

Para poder vivir de una afición es fundamental definir qué es exactamente esto. No se debe confundir algo que se realiza de forma rutinaria con algo que realmente apasiona. Hay que encontrar aquello que no cuesta esfuerzo realizar, lo que verdaderamente se desea hacer.

Puede ser un deporte, una actividad artística, como es el diseño o la escritura, o algo relacionado con un determinado estilo de vida o con las relaciones sociales. Ello dependerá solo y exclusivamente de quien decide convertir su afición en su trabajo y de sus propias preferencias.

 

Por dónde empezar: los recursos humanos y materiales

Una vez definida tanto la vocación como su traducción en una idea de negocio, el siguiente paso sería llevar a cabo un plan de empresa. Es decir, ahora sería necesario planificar todo aquello que se necesita. Habría que valorar la infraestructura, herramientas y materiales que se requieren y también los recursos humanos que harán falta. Pero, sobre todo, hay que saber que el emprendedor es el principal capital humano. La dedicación y la entrega son el motor de cualquier proyecto.

 

¿Cómo hacer realidad un sueño?

El comienzo: el trabajo temporal o a tiempo parcial como solución

A la hora de llevar a cabo una idea de negocio, no siempre es posible dejarlo todo y dedicarse a ello plenamente. En este sentido, el trabajo temporal o la dedicación a tiempo parcial pueden ser una buena alternativa para comenzar. De esta forma, es posible mantener un puesto de trabajo que genere unos ingresos fijos hasta que el proyecto supere su fase de prueba y se consolide definitivamente. Puede ser difícil, pero es la opción que implica menos riesgos.

 

El final: expansión y externalización de RRHH

Si el proyecto funciona, se habrá conseguido el objetivo buscado, es decir, por fin será realidad poder dedicarse profesionalmente a aquello que verdaderamente apasiona. Hacer cada día lo que era tan solo una afición y divertirse en el trabajo se ha hecho posible, algo que ya se ha señalado que es fundamental para alcanzar la felicidad. Ahora el siguiente paso sería poder ver crecer el proyecto y disfrutarlo. Para ello se cuenta con todo tipo de estrategias, desde la mejora de las infraestructuras, la expansión territorial o la externalización comercial y de los RRHH.