Encontrar el trabajo ideal en el que además de ganar un determinado sueldo al mes se disfrute durante toda la jornada no es algo difícil de conseguir. Tan solo será necesario analizar la propia personalidad para determinar qué tipo de puesto es el ideal en cada caso. Una vez obtenido el resultado habrá que encontrar el camino más adecuado en función de las necesidades y preferencias.

Para comenzar con la clasificación, si la tranquilidad y la organización son dos cualidades que definen la personalidad, sin duda el trabajo ideal se desarrollará en una oficina con horarios y tareas bien definidas. La paciencia y la concentración serán necesarias en este tipo de puestos en los que, muy probablemente, se pasarán muchas horas frente al ordenador. Algunos ejemplos podrían ser los trabajos de programador informático y de gerente de finanzas.

Si, por el contrario, la propia personalidad se caracteriza por la espontaneidad y la irracionalidad, es decir, si no se tiende a hacer planes y se toman decisiones en función de intuiciones o sentimientos, será adecuado optar por trabajos con ritmos frenéticos y con muchas sorpresas. Una opción sería escoger la profesión de periodista o la de consultor.

En cuanto a las personas que disfrutan cuando hay gente a su alrededor y son capaces de manejar varias tareas o asuntos a la vez, su trabajo ideal se basará en el trato con otras personas. Sería el caso, por ejemplo, de puestos de atención al cliente o en el departamento de recursos humanos de cualquier empresa, si bien es cierto que en la actualidad es muy frecuente la externalización de RRHH.

En cualquier caso, optar por puestos de trabajo conseguidos a través de empresas temporales de trabajo resultará de utilidad para poder adquirir diferentes experiencias que contribuyan a formar una idea clara y a tomar una decisión respecto al tipo de trabajo que se prefiere en función de los rasgos de la personalidad.