El uso de las tecnologías de la información ha supuesto importantes cambios y mejoras en nuestro día a día, tanto personales como profesionales. Un ejemplo pueden ser los numerosos programas de gestión y consultoría de recursos humanos, que facilitan y agilizan el trabajo de reclutadores, empresas de trabajo temporal o de quienes persigan encontrar trabajo.

Los cambios y novedades se suceden a diario, y tanto los empleadores como los potenciales trabajadores han de estar preparados para adaptarse y reciclarse, según las necesidades del mercado y la competencia.

Una de las competencias o habilidades más demandadas es la movilidad, tanto geográfica como en cuanto a las tareas. Son cada vez más frecuentes dentro de las organizaciones los traslados y las rotaciones de personal, lo que exige una mayor flexibilidad por parte del trabajador y de la empresa. De este modo se contribuye a eliminar el concepto del empleado asignado a una sección, área o tarea de manera inamovible, lo que contribuye a la reorganización del personal en caso de necesidad y a un conocimiento más completo del funcionamiento de la empresa.

Otro aspecto importante es la tendencia a incrementar la externalización comercial y de RRHH, por ejemplo, mediante empresas de trabajo temporal, expertas en dar soluciones en gestión de equipos con el objetivo de mejorar su competitividad y eficacia. De este modo, se cubre una necesidad en caso de picos de trabajo o cuando no se disponga de personal cualificado adecuado propio. Otra opción en este sentido son las plataformas de trabajo colaborativo, mediante acuerdos en los que dos o más empresas intercambian recursos humanos, información o materiales, optimizando costes y beneficios.

Por último, cabe recordar la importancia de motivar y reconocer el trabajo bien hecho, no solo económicamente, sino a través de incentivos sociales, formativos, etc., lo que contribuirá a disponer de un equipo de profesionales más motivados y competentes.