El coaching es una herramienta esencial de desarrollo personal en la oficina. A través de un proceso de coaching, un profesional puede identificar sus fortalezas, tomar conciencia de sus debilidades y elaborar un plan de acción que conduce a un objetivo específico. En un contexto de presión por los resultados, un proceso de coaching es la oportunidad esencial para el cliente que encuentra un espacio para la calma. 

Servicios de coaching desde el departamento de recursos humanos

Muchas empresas ofrecen servicios de formación de trabajadores y de coaching como una ventaja emocional tan importante como la formación técnica. En el ámbito de la empresa, existen muchas habilidades que van más allá del conocimiento específico en una materia en concreto. Por ejemplo, trabajo en equipo, habilidades para hablar en público, comunicación asertiva, gestión emocional o técnicas antiestrés. Por tanto, el coaching incide de un modo muy positivo en la felicidad de los profesionales. Y cuando un trabajador es más feliz en su puesto de trabajo temporal también es más productivo. 

En qué ayuda el coaching para el trabajo temporal

En una empresa no solo son importantes los beneficios económicos y las ventas. Son todavía más importantes las personas como protagonistas de la cadena de producción. El coaching incrementa el salario emocional del personal que se siente cuidado y valorado por la organización. El coaching es un estímulo para salir de la zona de confort, definir objetivos realistas, buscar soluciones frente al estrés, fomentar hábitos que favorecen la concentración y alcanzar el éxito a partir del desarrollo de competencias.

El coaching parte de una metodología propia. El coach hace preguntas al cliente. Preguntas que actúan como una linterna que a modo de luz ayuda al coach a encontrar las respuestas que busca en su interior. Por tanto, es un método de empoderamiento personal.

Algunas empresas aplican la metodología del coaching a través del outsourcing comercial y externalización de RRHH.