La externalización de los RRHH es cada vez más habitual en los procesos de selección de personal para trabajo temporal, gracias a eficacia a la hora de elegir a los mejores profesionales para un puesto determinado. Esto implica que los aspirantes necesitan superar una entrevista formal con un experto en recursos humanos, en la que la timidez puede jugar en su contra a la hora de conseguir el empleo deseado.

La timidez es uno de los mayores inconvenientes a los que se enfrenta cualquier persona que debe superar un proceso de selección laboral. Los responsables de recursos humanos se fijan especialmente en la actitud y la expresión corporal de quienes entrevistan, por lo que es importante que dispongan de estrategias que les permitan superar su problema de timidez rápidamente. 

Los consejos básicos

Mentalizarse es esencial. Trabajar ya en casa la idea de mantener la mirada al entrevistador durante la charla es fundamental para demostrar naturalidad y tranquilidad, y eso solo se consigue intentando imaginarse uno mismo en el puesto de trabajo y sintiéndose parte de la empresa. Llegar unos minutos antes y ver cómo funciona la empresa ayuda a ello.

Igualmente, es importante controlar el lenguaje no verbal. Mantener una postura erguida pero relajada, no jugar con las manos ni mover las piernas de manera incontrolada ayuda a demostrar al interlocutor que una persona no está nerviosa, por muy mal que se sienta en su interior.

Finalmente, otro truco esencial es esencial intentar no adelantarse a lo que puede suceder durante la entrevista. Muchas personas tímidas empiezan a pensar en todo lo que les va a decir el entrevistador y en qué momentos pueden equivocarse. Esto aumenta su nerviosismo y les genera una sensación de ansiedad previa a la misma entrevista, que solo hace que se acentúe su timidez cuando se encuentran ante el responsable de recursos humanos de la empresa.