Si se atiende al nuevo formato empresarial, asegurarse un puesto importante dentro de una organización requiere reivindicar la valía del individuo como parte de los recursos humanos de una compañía. En este sentido, es necesario realizar una gestión estratégica de los conocimientos y talentos, para encaminarse hacia desafíos que se encuentren dentro del campo principal de especialización del candidato.

Mientras los modelos tradicionales de negocio pierden vigencia, por los vertiginosos cambios tecnológicos, y mientras la nueva generación abandera una sociedad más enfocada en el bienestar personal, tanto la cultura organizativa como la dirección eficaz de los recursos humanos son las claves fundamentales para garantizar la satisfacción laboral y, con ella, los resultados deseados por la gerencia de la organización.

Así, la centralidad del trabajador dentro de una compañía resulta evidente, de tal modo que el proceso de búsqueda de empleo supone asumir el valor de un candidato como parte potencial de un equipo. La capacidad para estimar el desempeño de las labores de un trabajador depende, en ocasiones, exclusivamente, de la información aportada por el trabajador en su CV, pero cada vez son más las iniciativas que diseñan una formación selectiva para diagnosticar el futuro equipo de trabajo. 

Recursos humanos de alto valor

Encontrar un empleo adecuado requiere tiempo y concienciación. Existen diferentes posibilidades y sectores de negocio, pero, sea cual sea la rama de especialización del solicitante, hay unos talentos comunes que todos los responsables de personal buscan en un trabajador. Entre las aptitudes más buscadas, destacan la seriedad, capacidad de expresión, determinación y autonomía a la hora de resolver incidencias.

El trabajo temporal: una plataforma de lanzamiento

A la hora de buscar oportunidades de trabajo de alto valor, unas opciones a tener en cuenta son las empresas de trabajo temporal, ya que actúan como intermediarias en la asignación de los puestos disponibles dentro de una compañía. 

Aunque, en general, se piensa que este no puede ser el comienzo de una gran carrera, muchas empresas de gran envergadura encuentran a sus máximos responsables utilizando una empresa intermediaria.

Indistintamente de la naturaleza del puesto, una persona aplicada y que quiere destacar entre las demás suele comenzar, en algún punto u otro de la relación laboral, a ser un recurso indispensable, que no significa insustituible. 

La externalización de RRHH

Dada la tendencia de la gestión empresarial a reducir los costes fijos, el outsourcing empresarial permite que una empresa ceda determinadas actividades a otra especializada en la selección de personas. De esta manera, se reducen costes de estructuras y la carga de trabajo.

En definitiva, tanto las empresas que buscan trabajadores como los propios empleados tienen a su alcance la posibilidad de desarrollar una actividad productiva que aumente el valor sobre el terreno de las personas involucradas en dicho proceso, al tiempo que revierte en rentabilidad para la organización contratante.