En la actualidad, es muy común acompañar del currículo vitae clásico una carta de presentación que revele más información que la que aparece en el currículum. Se trata de una carta de acompañamiento, por así decirlo, más extensa, formal y que expone de manera más detallada la personalidad del candidato. La manera de expresarse en una carta de presentación acabará siendo clave para la decisión final por parte del responsable de recursos humanos.

En las grandes empresas, es muy frecuente también que el candidato al puesto —ya se trate de un trabajo fijo o de un trabajo temporal— adjunte una correcta carta de presentación en inglés, que se aprecie que ha sido realizada por la persona y no por un traductor de inglés profesional. Las empresas no se llevan buena imagen de aquellos que intentan engañar con el nivel del idioma expuesto en la oferta, por ende, una buena carta de presentación en el idioma especificado, en este caso el inglés, es clave para la toma de decisiones.

Muchas empresas se basan en el idioma como método de diferenciación y, muchas veces, los trabajadores se quedan a las puertas de un trabajo por no tener una base correcta de inglés. Pese a ello, tenga un nivel correcto o no, el trabajador debe mandar la carta de presentación en inglés mediante sus propios conocimientos, hecho que puede acabar impresionando a la empresa, ya que valorará su esfuerzo y su honestidad.

Existen dos tipos de cartas de presentación para recursos humanos y/o externalización de RRHH

Hay dos tipos de carta de presentación en inglés: en respuesta a un anuncio y la candidatura espontánea. La primera carta de presentación se basa en que el candidato contesta a la empresa mediante un anuncio de oferta que ha visto. Como este tipo de cartas suele ser muy breve, el candidato debe de explicar de forma clara y concisa su experiencia laboral, sus expectativas económicas y su capacidad profesional. Es decir, debe destacar lo más importante en función al perfil que busca la empresa. La segunda carta, que es la de candidatura espontánea, no se corresponde con la resuesta a una oferta de empleo que haya visto en un anuncio publicado anteriormente. Esta es una presentación que el propio candidato realiza de manera concreta, debido a su interés, para trabajar en una determinada empresa.

Una carta de presentación es siempre, tras el currículo vitae, el primer contacto que existe entre el candidato y la empresa. Si ese primer paso falla, no habrá un segundo contacto. En el caso de una carta de presentación en inglés hay que tener en cuenta una serie de consideraciones vitales. Es necesario dejar claro aspectos básicos como qué es lo que más interesa, los motivos por los que se quiere trabajar en la empresa y dónde encontró la oferta de trabajo.

Además, la estructura de una carta básica en inglés tiene que comenzar con los datos personales y profesionales del candidato. Se debe incluir a quién va dirigida la carta, sobre todo si la carta es específica para una empresa en concreto. Es necesario también incluir los conocimientos, para que la empresa pueda valorarlos y acceder a una entrevista para corroborarlos.

Para concluir, es necesario que la carta de presentación en inglés vaya siempre adjunta al currículo vitae. También es importante utilizar un lenguaje correcto, sin faltas de ortografía o gramática en inglés y, sobre todo, que se realice personalmente y no a través de un traductor profesional que pueda llevar a la empresa a desechar la candidatura por intento de engaño.