En un currículum vitae, la fotografía es fundamental para reforzar las posibilidades de ser seleccionados. Los profesionales de Recursos Humanos tienen muy en cuenta que es el principal factor visual del documento, por encima, incluso, de su layout o apariencia.

 

La externalización de los RRHH ha incorporado a los procesos de selección corporativos a profesionales especializados que saben interpretar y valorar mucho mejor todos sus matices.A la hora de preparar un currículo para un trabajo temporal o puesto fijo es imprescindible escoger con acierto la fotografía que lo encabezará.

 

La primera consideración es esencial y parece básica, pero no siempre se tiene en cuenta: la imagen debe ser adecuada. Ha de reflejar la personalidad, los valores y los puntos fuertes del candidato, así como ha de adecuarse al puesto de trabajo y a la empresa a la que se dirige.

 

Por ejemplo, si se opta a un puesto ejecutivo en una multinacional financiera, difícilmente encajará un primer plano veraniego, con barba de tres días y el cabello mojado. Del mismo modo, si lo que se pretende es ser seleccionado como monitor de tiempo libre o socorrista, el traje de ceremonia y la pajarita estarán fuera de lugar.

Como norma general, una sonrisa natural suele ser un excelente ingrediente de la fotografía, ya que genera una mejor impresión y transmite una actitud positiva, lo cual siempre es valorado por los seleccionadores.

 

De igual modo, si uno se lo puede permitir, vale la pena acudir a un estudio fotográfico profesional para mejorar la calidad y estética de la instantánea y evitar los fondos domésticos impertinentes. El cuarto de baño, un dormitorio plagado de carteles reivindicativos o la tapicería del coche no son buenos escenarios para ofrecer una imagen profesional y cuidada.