El trabajo por objetivos es una modalidad que pretende conseguir dos cosas. Por un lado, la empresa se asegura una productividad determinada o un incremento sobre la existente y, por otro lado, el trabajador se beneficia de conseguir unos ingresos superiores que dependen directamente de su esfuerzo y efectividad.

Se trata de una fórmula cada día más empleada, pero con la cual las empresas han de tener cautela, ya que una incorrecta aplicación de la misma puede dar lugar a que el trabajador desarrolle un sistema en el que lo que prima es la productividad a cualquier precio, en detrimento de la calidad.

Conseguir un equilibrio es posible, estableciendo fórmulas que combinen la estrategia de objetivos con políticas de calidad o excelencia accesorias que, no solo primen los objetivos por una mera fórmula de consecución, sino que valoren otra serie de factores como pueden ser el grado de satisfacción del cliente o la atención recibida, incorporando al incentivo un plus o una minoración en función de los datos que aporten las encuestas de satisfacción.

Aunque la empresa no cuente con una estructura capaz de manejar estas fórmulas, la externalización de procesos productivos y de RRHH, permite contar con profesionales capaces de articularlas perfectamente.

Beneficios que aporta el trabajo por objetivos

Para la empresa

Supone importantes beneficios en la gestión de recursos humanos, ya que, al optimizar el rendimiento de cada persona implicada en el plan, se produce un efecto inmediato de reducción del personal necesario para conseguir los mismos resultados.

La calidad del personal se ve, asimismo, mejorada, dado que solo aquellos trabajadores que se implican y mantienen una actitud proactiva, serán capaces de conseguir los objetivos propuestos, produciéndose una selección natural.

Se fomenta la creación de equipos, el trabajo colaborativo y el afloramiento del liderazgo, ya que una buena estrategia fijará unos objetivos personales que dependerán del logro individual, pero que se verán reforzados por unos objetivos de equipo o incluso interdepartamentales o globales, conduciendo, todo ello, a una mejora generalizada en las relaciones de trabajo colaborativo y destacando las fortalezas y debilidades de cada uno de los intervinientes.

La empresa consigue una mayorcapacidad de planificación de su expansión en base a datos cuantificables.

Para el trabajador

Sus ingresos finales dependerán de él, de su esfuerzo personal y eficacia, permitiéndole además gestionar mejor sus tiempos.

Le permite mostrar sus cualidades y tener un reconocimiento inmediato de su esfuerzo y capacidad, lo que favorece su sentimiento de motivación.

Le ayuda a integrarse en un equipo, ya que su efectividad y logros dependen, en alguna medida, de los logros de los compañeros. y los de estos de su esfuerzo.

Se trata de una fórmula muy completa y eficaz, sabiamente articulada que, además, se integra perfectamente con el personal en trabajo temporal, que ve en ella una vía inmejorable de demostrar sus capacidades.