Workaholic. Adictos al trabajo

¿Cómo saber si eres workaholic o adicto al trabajo?

Publicado el 21 febrero, 2018

Empresas

Es una realidad: vivimos en un mundo competitivo donde el éxito pertenece a aquellos que dan el máximo y lo mejor de sí mismo. Pero ¿cuál es el límite? ¿Cómo saber si has pasado de trabajar para vivir a vivir para trabajar? Los adictos al trabajo o workaholics son aquellos que además de trabajar más horas de las que deberían, poseen una serie de preocupaciones constantes sobre su ámbito laboral que contribuyen inevitablemente de forma negativa a su calidad de vida.

En Grupo Noa’s, como empresa de trabajo temporal, nos preocupamos mucho por cada uno de nuestros trabajadores. Para nosotros el factor humano y el bienestar de todos los empleados en su puesto de trabajo es esencial. Por ello, hoy os traemos los principales síntomas que experimentan los trabajadores adictos al trabajo o workaholics y os explicaremos cómo superar esta dependencia poco a poco.

 

Síntomas de las personas adictas al trabajo

 

Primero en llegar pero último en salir

Los workaholics llegan los primeros al trabajo y se van los últimos. Además tienen la firme creencia de que trabajar más de 12 horas está bien y no solamente eso, sino que consideran que todo el mundo debería asumir ese ritmo de trabajo para ellos tan normal es su día a día. Este tipo de hábitos tienen repercusiones negativas a largo plazo ya que provocan trastornos emocionales y problemas personales.

Vives conectado casi las 24 horas

Sales del trabajo solo de forma física, porque tu mente sigue enfrascada en los miles de proyectos y tareas pendientes. Además, tu smarthpone se convierte en tu fiel acompañante: lo llevas allá a dónde vayas y estás todo el día utilizándolo para comprobar emails, realizar llamadas o atender a tus clientes. ¿Te sientes identificado con esta descripción? Pues ¡cuidado! porque puede que sin darte cuenta, te estés convirtiendo en una persona adicta al trabajo.

No eres capaz de delegar en nadie

Las personas adictas al trabajo tienen la necesidad de tener el control en todo momento, no saben delegar y asumen toda la carga de trabajo. Destacan por ser perfeccionistas en exceso, sintiéndose malhumoradas cuando no rinden lo suficiente o no contralan la situación. Como consecuencia, los workaholics experimentan una constante preocupación, altos niveles de estrés y ansiedad.

El trabajo, tu monotema

Sin importar si estás con tu pareja, familia o amigos, tu tema de conversación es SIEMPRE el trabajo y la vida laboral. Llegas a un punto en que si no hablas de ello, te sientes tenso e incompleto ya que ahora tu mundo está totalmente centrado en tu empleo. Esto te puede afectar negativamente y no solo a ti sino también a las personas que comparten esos momentos contigo. Disfruta de ellas y deja atrás el trabajo.

Vives estresado

Por último, el trabajador considerado workaholic vive en estrés continuo: incluso siendo muy eficiente se mentaliza de que no es posible flojear ni quedarse atrás, y antepone sus obligaciones a cualquier compromiso personal. Esto genera estrés y en el peor de los casos incluso depresión ya que esta presión continua les impide disfrutar de su trabajo.

 

Tratamiento para la adicción al trabajo

 

Uno de los primero pasos para dejar de ser un workaholic empieza por aprender a definir tus objetivos en la vida. De esta manera, te será más fácil sobreponerte a los problemas y lograr una vida más equilibrada. Aquí te dejamos algunos trucos para que consigas dedicarle más tiempo a tu vida personal para desconectar por completo del trabajo.

 

Pon límite a tus horarios

Al empezar tu día establece un horario con descansos obligatorios y cuando termine la jornada laboral, deja en la oficina todo lo que te incite a trabajar. Además, establece reglas en tu hogar como no revisar correos o atender llamadas fuera del planning establecido. De esta manera será más fácil desconectar y cumplir con tu propósito.

Realiza actividades

Tu vida entresemana no tiene por qué ceñirse a trabajar y volver a casa. Piensa en actividades que te ayuden a desconectar: correr, salir a caminar, ir al cine o enfrascarte en un buen libro. Cualquier distracción que consiga despejar tu mente y mantenerte ocupado te ayudará a superar tu adicción al trabajo. Otra opción es ir a cursos de concentración: esto te ayudará a manejar el estrés y mejorará tu capacidad para tomar decisiones.

Queda prohibido hablar de trabajo

Hay cosas más importantes cuando estás fuera de la oficina, así que interésate por el día a día de las personas que te rodean, propón temas de conversación interesantes en los que evadirte y sobretodo disfruta del momento que estás viviendo.

 

Superar la adicción al trabajo será muy fácil si eres constante y te mentalizas. ¡Ponte a ello!

 

 

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