La externalización comercial de los RRHH en la mayoría de empresas, incluso las de trabajo temporal, ha hecho que muchos empleados tengan que enfrentarse a procesos de selección dirigidos por especialistas en recursos humanos, en los que siempre es necesario mostrarse muy profesional.

Por eso, cualquier persona que esté deseando cambiar de trabajo debe plantearse aplicar algunos trucos básicos que le ayudarán a dejar su anterior empleo con una buena imagen laboral.

Para empezar, es muy importante decidir con coherencia el cambio de rumbo profesional. Si se entiende que es lo mejor para el futuro, ya solo queda decidirse a dar el salto y comunicarlo siguiendo los protocolos de recursos humanos de la empresa donde se trabaja.

Algunos consejos útiles

Cumplir con las obligaciones hasta el último día. Nunca se sabe si una persona acabará necesitando volver al empleo que ha dejado, por lo que es imprescindible mostrarse profesional hasta el último momento. Cumplir con las obligaciones y marcharse de la empresa con una buena planificación es un punto positivo.

Organizar el trabajo para que el sucesor en el puesto pueda asumirlo fácilmente también es recomendable. Incluso agradecerá contar con pequeños manuales en los que se reflejen todos los ‘secretos’ del puesto.

Limpiar y recoger es otro consejo básico para quien cambia de empleo. No dejar pertenencias personales y limpiar el ordenador de información será muy bien visto por la empresa y ayudará a que el empleado que se marcha deje una buena sensación.

Finalmente, es muy importante preparar la marcha con tiempo y aprovechar para recoger toda la información usada durante los años de empresa que se considere necesaria para un futuro, como los contactos profesionales o el mail de quien hasta ahora había sido el jefe.

Cumpliendo con estos requisitos básicos, será mucho más fácil dejar una empresa dejando una imagen profesional.